¿QUÉ HAGO AQUÍ? Ante la creación |Jorge Rohner
¿Qué hago aquí? Esta pregunta ha acompañado al ser humano desde el principio de la historia. Ante la Creación es una invitación a mirarla de frente, no desde el mito ni desde la especulación vacía, sino desde la revelación bíblica y una reflexión profunda sobre el origen, el propósito y el conflicto espiritual que atraviesa la existencia humana.
En estas páginas, el autor explora el relato de Génesis como historia real con un diseño teológico intencional, abordando temas como la creación del universo, la naturaleza del ser humano, el mundo espiritual, la caída, la rebelión angélica y las huellas de ese conflicto en la historia, la arqueología y las culturas antiguas. Sin sensacionalismo, pero sin evasiones, el libro dialoga con la ciencia, la filosofía y la fe, mostrando que la creación no es un accidente, sino una obra deliberada de un Creador que revela propósito.
Dedicatoria
A quienes Dios puso a mi lado para que, a través de ellos, pudiera comprender un poco más la belleza del amor que viene de Él.
Prólogo
Desde los albores de la humanidad, el ser humano ha levantado la mirada hacia el cielo nocturno y se ha preguntado: ¿de dónde venimos?, ¿qué hay más allá?, ¿por qué existo? Esa inquietud, grabada en lo más profundo de nuestro espíritu, ha acompañado a reyes y campesinos, sabios y niños. Es la chispa que enciende la filosofía, la ciencia y, sobre todo, la fe.
El origen de todo sigue siendo uno de los mayores misterios. La ciencia observa el universo y lo estudia con precisión admirable, desentrañando sus leyes y su aparente vastedad infinita. Pero, cuando llega al límite de lo observable, surge de nuevo el asombro: ¿cómo pudo surgir algo de la nada? ¿Qué fuerza estableció las leyes que permiten la vida?
La Biblia abre sus páginas con una declaración sencilla y majestuosa: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra” (Génesis 1:1). Una frase breve, pero tan profunda que ha marcado el pensamiento y la esperanza de millones a lo largo de los siglos. No es un tratado científico ni un mito más entre las culturas antiguas, sino una revelación: el universo no es fruto del azar, sino de un Creador eterno, personal y amoroso.
De esa convicción nace la pregunta que da título a libro: ¿Qué hago aquí? Ante la Creación. Porque, si hay un Dios que creó los cielos, la tierra y cada forma de vida, entonces mi existencia no es un accidente. Soy parte de un propósito mayor. La creación no solo me habla del poder de Dios, sino también de mi lugar en ella.
¿QUÉ HAGO AQUÍ? Ante los atributos Dios |Jorge Rohner
Vivimos en una era que habla cada vez más del hombre y menos de Dios. Abunda el discurso sobre el bienestar, la identidad, la autoayuda y la realización personal, pero escasea la reflexión profunda sobre la majestad del Creador. El resultado es una fe diluida, moldeada por emociones volátiles y construida sobre arenas movedizas.
Este libro es un intento de regresar al fundamento. A contemplar, con humildad y asombro, los atributos de Dios tal como son revelados en las Escrituras. A recordarnos que Dios no es una proyección de nuestros anhelos, sino el Ser Supremo, autosuficiente, eterno, santo, justo y amoroso.
Aquí no encontrarás trivialidades ni fórmulas para el éxito. Encontrarás verdades que confrontan, que consuelan, que iluminan el alma y la llevan a adorar. Porque cuando conocemos verdaderamente a Dios, ya no podemos seguir igual.
Ante Dios, toda arrogancia cae. Toda mentira se disipa. Toda vida se reordena.
Dedicatoria
A Dios, el Eterno, Inmutable y Santo,
fuente de toda verdad y objeto de toda adoración.
Este libro nace de Ti y vuelve a Ti.
Soli Deo Gloria.
Leer fragmento:
Capítulo 1
Aseidad
La palabra «aseidad» proviene del latín a se (por sí mismo) y el sufijo -itas (que indica cualidad), encapsulando la idea de la autoexistencia y autosuficiencia de Dios. En términos teológicos, este atributo significa que Dios no depende de nada ni de nadie para existir. Él es autosuficiente, eterno y necesario en su ser; es, en su esencia más profunda, la causa no causada y la fuente absoluta de toda realidad.
Este atributo no solo describe una característica de Dios, sino que fundamenta todos los demás: su inmutabilidad, eternidad, soberanía y gloria derivan de su naturaleza autosuficiente. Si Dios dependiera de algo fuera de sí mismo, no podría ser verdaderamente inmutable ni plenamente confiable.
La Biblia reafirma esta verdad en diversas ocasiones. En Hechos 17:24-25, Pablo señala que Dios no necesita nada de este mundo, estableciendo una clara distinción entre el Creador y la criatura. De hecho, desde el primer versículo de Génesis —»En el principio, Dios creó los cielos y la tierra«— se nos revela que Dios existía antes del inicio de todo. Él es el origen absoluto de la existencia. De manera similar, Juan 1:1-3 declara: «En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.»
Estos pasajes confirman que Dios es el único ser cuya existencia es necesaria, mientras que todo lo demás depende de Él…
¿QUÉ HAGO AQUÍ? Ante el Espíritu Santo |Jorge Rohner
Hay palabras que cambian el curso de una vida. Y hay Presencias que transforman todo lo que tocan. Este libro nació de una de esas Presencias: el Espíritu Santo, tan real como el viento que no vemos, pero que sentimos en lo profundo del alma.
No escribí estas páginas como un teólogo que observa desde la distancia, sino como un peregrino sediento que ha probado del río de Dios y quiere invitar a otros a beber. Cada capítulo es una estación en el camino, un susurro del cielo, un eco de lo eterno en medio de lo cotidiano.
Mi deseo no es solo informar, sino despertar. No solo enseñar, sino encender. Porque el Espíritu Santo no es una doctrina para estudiar, sino una Persona para conocer, una Presencia para abrazar, una fuerza que nos lleva más allá de nuestras propias limitaciones.
Si alguna vez te has preguntado si Dios está cerca, si aún habla, si todavía transforma vidas, este libro es para ti. Y si ya lo sabes, que cada página sea un recordatorio de que no estamos solos. El Espíritu vive. Nosotros podemos aprender a caminar con Él.
Dedicatoria
A Ti, Espíritu Santo,que susurras en el silencio, enciendes el alma dormida y danzas en las páginas de este libro como brisa que consuela y fuego que transforma.
A los que buscan más, a los sedientos de verdad, a los que han sentido el roce de lo eterno y no se conforman con lo superficial.
Que cada palabra sea un eco de tu voz y cada página, un altar donde el alma despierte.
Leer fragmento:
Introducción
En la interminable búsqueda de significado y propósito, pocos conceptos capturan la imaginación y el espíritu humano con tanta fuerza como el del Espíritu Santo. Desde las primeras palabras de la historia bíblica, donde el cosmos se presenta como una entidad sin forma, oscura y caótica, emerge una presencia vibrante y dinámica: el Espíritu de Dios. Este espíritu no es meramente una fuerza pasiva; está activo, moviéndose sobre la faz del abismo, listo para infundir vida, orden y belleza en la creación.
Este libro se propone explorar la naturaleza esencial del Espíritu Santo, ese hálito divino que es tanto incomprensible como íntimamente conocido. En la tradición hebrea, este soplo de vida se denomina «ruah», una palabra que evoca la energía vital en sus múltiples formas: el viento que acaricia las ramas de los árboles, el aliento que fluye a través de nuestros pulmones y sostiene nuestra existencia, y la presencia invisible pero poderosa de Dios que permea toda la creación. Esta comprensión de «ruah» nos invita a contemplar el papel omnipresente del Espíritu en el cosmos, así como en la vida individual y colectiva de la humanidad. Es en este entrelazado divino donde la teoría se encuentra con la práctica, donde la abstracción cede paso a la evidencia tangible de lo divino.
¿QUÉ HAGO AQUÍ? Ante el Sermón del Monte |Jorge Rohner
Continuación de ¿Qué hago aquí? Conexión directa con Dios, este libro marca mi paso de la decisión a la acción: alinear mi vida con las enseñanzas de Jesús en el Sermón del Monte. Reflexiono sobre las Bienaventuranzas, compartiendo mis avances, luchas e incertidumbres, con la esperanza de que también inspiren en ti el deseo de conocer y vivir las palabras del Señor.
Dedicatoria
A Jesús, el Verbo eterno, que no dejó un solo renglón escrito por su mano, pero cuya enseñanza vivida ilumina la historia y transforma las almas. A Él, Hijo de Dios, revelación del Padre, único mediador, camino verdadero, y vida abundante.
Leer fragmento:
¿Existió Jesús?
Antes de preguntarme qué hago aquí ante el Sermón del Monte, debo preguntarme si realmente hubo un monte, un mensaje, y un Maestro que lo pronunció. Si Jesús no existió, el sermón es una invención. Pero si existió —si habló aquellas palabras, si vivió como los evangelios afirman—, entonces estoy ante un mensaje vivo que demanda una respuesta de mi parte.
Se suele decir que hay tres formas de acercarse a Jesús: el Jesús real, una figura histórica concreta que vivió en el siglo I; el Jesús histórico, reconstruido mediante la investigación académica; el Jesús teológico, interpretado desde la fe.
Desde una perspectiva científica y documentada, hoy existe consenso entre la mayoría de historiadores (creyentes o no) de que Jesús de Nazaret fue una persona real. Los evangelios —Mateo, Marcos, Lucas y Juan—, escritos entre los años 70 y 100 d.C., son documentos antiguos cuya existencia es difícil de explicar si no hubo un personaje real en quien se inspiran. Aunque cada uno de ellos enfatiza aspectos distintos de su vida, coinciden en los eventos centrales: su predicación, su ministerio público, su crucifixión bajo Poncio Pilato y su proclamada resurrección.
¿QUÉ HAGO AQUÍ? Conexión directa con Dios |Jorge Rohner
Desde niño me ha acompañado una pregunta recurrente: ¿Qué hago aquí? Este libro nace de mi búsqueda por comprender mi existencia, explorando tanto la maravilla y limitación de nuestros sentidos como las leyes espirituales que nos orientan. A través de experiencias, reflexiones y aprendizajes, comparto mi esfuerzo por vivir de forma coherente entre lo que pienso, siento y hago, con el propósito de acercarme más a Dios, la fuente y creador de la vida.
Dedicatoria
Por tomarme en cuenta, dedico estos escritos a Dios,
la fuente y el creador de vida.
“Yo Soy el que Soy”
“Él Hace que Llegue a Ser”
Leer fragmento:
Secundaria
La secundaria es una época borrascosa, que lamentablemente no aprendí a disfrutar. Si hoy tuviera opción de volver al pasado, conservando la madurez que traen los años, comprendería que pudo haber sido una de las mejores épocas de mi vida. Sin embargo, en aquel entonces, el mundo interior cambiante me hacía percibir el entorno de una manera muy negativa. Claro, se trataba de la efervescencia emocional interna, el niño que se va convirtiendo en hombre: duelen los huesos, salen vellos en diferentes partes del cuerpo, comenzamos a oler a diablos y, así, parece que nos vamos convirtiendo en bestias. Y el mundo interno en constante transformación nos hace observar una realidad distorsionada. De hecho, en este momento, mientras escribo, estoy escuchando lo mejor de Mozart, Beethoven y Bach. En mi época anterior, la de niño, en la escuela, imagino que a pesar de algunas situaciones adversas, aún hubiera podido disfrutar esta música como lo hago hoy, pero en esa etapa intermedia de la secundaria no hubiera sido capaz de apreciar esta belleza. ¿Naturaleza? ¿Circunstancias? ¡Qué sé yo!
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